Si ni siquiera eras mi tipo! Altivo y chuleta, eso pesé la noche que me crucé contigo….
El día que fui a tu casa, aun dudando el porqué iba, nos miré en el espejo mientras me abrazabas, tu también mirabas...
Tu no querías nada, yo lo deseaba. Y aunque no parabas de repetirlo, preferí quedarme con los actos en los que esto contradecías. Ni podías imaginar en donde te estabas metiendo, y es que con quien niños se acuesta meado se levanta…
Y llegó el agobio, el momento en el que viste que esto se te iba de las manos, en el que me viste con ganas de cortarte las alas y la libertad de la que tanto presumías. Y tenías razón, que estábamos haciendo si los dos sabíamos que esto no llegaría a nada….
Pero el hombre, por naturaleza, es estúpido, y la añoranza y los sentimientos ciegan la razón. No fue un error volver a vernos. Y aunque yo no pueda evitar mis berrinches, que no eran mas que el reflejo de la impotencia, que aún siento, por no hallar la manera de retenerte, nunca me arrepentiré de volver a disfrutar de el poco tiempo que me podías regalar.
Si pienso fríamente te daría la razón en todo, somos personas diferentes, en momentos diferentes, con destinos a simple vista diferentes… pero sabes que no puedo pensar así, aunque haga como que si.
Lo que he aprendido de ti? a intentar comerme la rabia, a intentar disfrutar del momento aunque el sentimiento me ciegue, a ver que lo que no esta en mi mano no me puede llenar tanto de ira.
Ahora que te vas de Madrid, vuelvas, no vuelvas, acabes en Londres o en Kuala Lumpur, siento que me quedaré con las ganas….
Me quedaré con las ganas de demostrarte en todo lo que te equivocas, de que la vida no hay que simplificarla, de que no hay que pasar ni negarse los sentimientos, de que nuestra diferencia de edad no es algo que tanto nos separe, y sobre todo de que la vida sin un poco de drama es muy pero que muy aburrida.
Me quedaré con las ganas de enseñarte mi verdadero mundo y de ver el tuyo, de que me intentes cambiar, de hartarme de ti y mandarte a la mierda y a las horas suplicarte que me des otra oportunidad.
Me quedaré con las ganas de volver a sentirme protegido.
J.Sevillano
El día que fui a tu casa, aun dudando el porqué iba, nos miré en el espejo mientras me abrazabas, tu también mirabas...
Tu no querías nada, yo lo deseaba. Y aunque no parabas de repetirlo, preferí quedarme con los actos en los que esto contradecías. Ni podías imaginar en donde te estabas metiendo, y es que con quien niños se acuesta meado se levanta…
Y llegó el agobio, el momento en el que viste que esto se te iba de las manos, en el que me viste con ganas de cortarte las alas y la libertad de la que tanto presumías. Y tenías razón, que estábamos haciendo si los dos sabíamos que esto no llegaría a nada….
Pero el hombre, por naturaleza, es estúpido, y la añoranza y los sentimientos ciegan la razón. No fue un error volver a vernos. Y aunque yo no pueda evitar mis berrinches, que no eran mas que el reflejo de la impotencia, que aún siento, por no hallar la manera de retenerte, nunca me arrepentiré de volver a disfrutar de el poco tiempo que me podías regalar.
Si pienso fríamente te daría la razón en todo, somos personas diferentes, en momentos diferentes, con destinos a simple vista diferentes… pero sabes que no puedo pensar así, aunque haga como que si.
Lo que he aprendido de ti? a intentar comerme la rabia, a intentar disfrutar del momento aunque el sentimiento me ciegue, a ver que lo que no esta en mi mano no me puede llenar tanto de ira.
Ahora que te vas de Madrid, vuelvas, no vuelvas, acabes en Londres o en Kuala Lumpur, siento que me quedaré con las ganas….
Me quedaré con las ganas de demostrarte en todo lo que te equivocas, de que la vida no hay que simplificarla, de que no hay que pasar ni negarse los sentimientos, de que nuestra diferencia de edad no es algo que tanto nos separe, y sobre todo de que la vida sin un poco de drama es muy pero que muy aburrida.
Me quedaré con las ganas de enseñarte mi verdadero mundo y de ver el tuyo, de que me intentes cambiar, de hartarme de ti y mandarte a la mierda y a las horas suplicarte que me des otra oportunidad.
Me quedaré con las ganas de volver a sentirme protegido.
J.Sevillano
Lo leo y lo releo una y otra vez. Es tan tan bonito que me deja sin palabras. Sigue escribiendo, lo haces fenomenal.
ResponderEliminarUn beso, amor